
Con los múltiples recortes a que se ha visto abocado el Gobierno para lidiar con las secuelas de la problemática internacional, la convocatoria de una licitación por 630 millones de pesos para adquirir ingredientes de kits de habichuelas con dulce para la Semana Santa de 2027 no parecía, en estos momentos, lo más prudente. Sin importar que la distribución de los productos sea parte de una tradición y hasta ponderarse la transparencia y planificación de la operación.