
Con el paro en el sector salud anunciado para el martes en demanda de reivindicaciones, el gremio que preside vuelve a convertir a los pacientes en víctimas de sus conflictos. Es como coger piedras para los más chiquitos. Esa arrogancia no tiene otra causa que la permisividad de las autoridades, que por alguna razón no hacen entender a los galenos el derecho a la salud a la población.