
BUENOS AIRES.— Lionel Messi convirtió su despedida oficial de Argentina en una función de gala con un penal y dos asistencias para golear 3-0 en un amistoso ante Benín el martes en el estadio Monumental de Buenos Aires, que ofrendó una ensordecedora última ovación al genio que durante más de dos décadas marcó el pulso futbolístico de una nación.