
En un momento en que el campo se ha tornado más vital para la seguridad alimentaria y para contarrestar los efectos de la crisis internacional, los 4,200 millones de pesos de que dispone el Banco Agrícola (Bagrícola) para prestarlos a una tasa de un 6 % anual son un salvavidas para los pequeños y medianos cosecheros. Con financiamientos más costosos y difíciles, mejor auxilio no podían esperar los hombres del campo para adquirir las materias primas y herramientas para iniciar el proceso de producción. El administrador del Bagrícola, Fernando Durán, aclaró que los recursos, con los que se financiarán hasta 30 cultivos, proceden de un financiamiento de 70 millones de dólares del Gobierno de Japón. Además de la siembra, el proyecto para el fortalecimiento de la cadena de valor alimentario, como se denomina, incluye financiamientos para acopio y almacenamiento; cámaras de frío y preenfriamiento; plantas de procesamiento agroindustrial, logística, transporte, laboratorios y otros servicios. Aunque obviamente se tienen cumplir con determinados requisitos y el financiamiento no excede más del 80 % de la inversión, el programa representa de todas formas un punto de apoyo para los agricultores y más garantías para la seguridad alimentaria.