
La conversación sobre ciberseguridad suele centrarse en la cantidad de ataques que reciben las organizaciones, pero los datos más recientes compartidos por Fortinet sugieren que el verdadero cambio está ocurriendo en la forma en que operan los atacantes. Ya no se trata únicamente de campañas masivas lanzadas al azar, sino de procesos cada vez más automatizados, apoyados por inteligencia artificial y enfocados en identificar objetivos específicos antes de ejecutar un ataque.